Brutal Inboga,  Ellos Opinan...

Pretextos para festejar

la Independencia de México

Cada noche del 15 de septiembre, los mexicanos salimos a las calles, plazas públicas, restaurantes, bares, casas de amigos y familiares. Los políticos en turno “dan el grito” mientras los demás engullimos cerveza, tequila y pozole como si no hubiera mañana (al fin que al día siguiente la mayoría no trabajamos).

POR “EL BILLY”

Esta celebración es causa y efecto de la identidad nacional de México, prácticamente todos los elementos y los símbolos que la construyen confluyen en ella: el verde, el blanco y el rojo salpican la decoración de las casas y de los platillos de comida mexicana, que por cierto es considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO porque demuestra tener antigüedad y continuidad histórica, es de elaboración colectiva, se apoya en productos originarios de su tierra y presume una gran creatividad de sus cocineros, mismos que a lo largo de los siglos la han ido perfeccionando. (Se vale salivar como bulldog, ya los caché pensando en esas tostadas de pata, el glorioso pozole —es quizás el único día que lo consumimos—, los flamantes esquites, su chilito en nogada o las quesadillas fritas, entre muchos otros). El festejo, en teoría, debería recrear la noche en la que Miguel Hidalgo llamó desde la parroquia de Dolores a que el pueblo se levantara en armas contra la corona española, momento que marcó el inicio del movimiento independentista en 1810. México rebasa los 125 millones de habitantes, pero HOY es muy interesante el espectro de opiniones acerca de esta festividad, pues abarca desde la identificación plena con los símbolos patrios hasta la indiferencia y las críticas que la señalan como una fiesta gubernamental, menos popular de lo que se cree o francamente intrascendente para muchos mexicanos. La celebración es importante porque es parte de nuestra identidad, sin duda, pero se ha perdido y “el grito” es ahora para muchos solo un pretexto para irte de fiesta, para irte de peda.

Sin lugar a duda somos afortunados de vivir en este país IMPERFECTO al que algunos llaman surrealista. Empecemos siendo agradecidos por la belleza de nuestra tierra: esos paisajes naturales espectaculares, pueblos mágicos encantadores, selvas, bosques, playas y montañas. No hay duda de que somos unos suertudotes.

Nuestro pasado

Provenimos de civilizaciones tan interesantes, cuyo conocimiento en muchos ámbitos superaba al de sus contemporáneos al otro lado del mundo. Las zonas arqueológicas son un testimonio de piedra de ese pasado, tan lleno de riqueza y grandeza. Échenle un ojo a Calakmul.

El inagotable ingenio mexicano

Debemos entender que siempre habrá matices entre lo bueno y malo, pero es impresionante la creatividad y picardía con la que atacamos las situaciones.

Existen muchas historias que demuestran lo que somos capaces de lograr a base de trabajo y esfuerzo, si existen los apoyos necesarios y la confianza en la gente.

Si algunos mexicanos tuviéramos la oportunidad de pronunciar unas palabras como nuestros gobernantes, yo me imagino que diríamos cosas tan diversas como:

    

 

¡Ufff ! Después de esta terapia de autoestima no nos debe quedar duda de que ser mexicano es un verdadero orgullo.

Sin importar cuál sea la circunstancia o adversidad, saldremos adelante, como ya lo hemos hecho en el pasado y seguramente lo haremos en el futuro.

¡Ahu3vo, p1nch3 México!

 

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