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Bárbara de Regil

Mamá, esposa y ahora coach motivacional… Si bien la actriz nos ha mostrado varias de sus facetas, sin duda la que más disfruta es la de ser una apasionada de la vida.

“Lo que te hace cambiar es motivarte”

Bárbara de Regil, ¿Te suena su nombre? una plática casual con ella, detrás de cámaras de nuestro shooting, durante la cual nos enseñó que nuestros pensamientos reflejan la manera en la que actuamos en nuestro día a día, sobre todo que si queremos hacer un cambio en nuestras vidas, es necesario estar cien por ciento comprometidos.

Aquí te compartimos lo que sucedió… Bárbara, ¿cuál es tu manera de ver la vida? Todo pasa por algo y hay que verlo de manera positiva; por ejemplo, si pierdo el celular, no me estreso. Hace poco eso me pasó en el aeropuerto de Roma, llegué a Ámsterdam sin él y me mantuve muy relajada. Me di cuenta de que pasaba mucho tiempo en el celular y la vida me lo quitó por algo. Generalmente no me pongo de malas, a menos que se trate de algo extremo, pero siempre trato de estar tranquila, feliz y contando chistes (ríe). Así es como veo la vida.

¿Cómo crees que podemos amarnos a nosotros mismos?

Es algo muy dificíl, porque no nos percatamos de que nos criticamos un montón. Fíjate, al principio de una relación vemos feo(a) al novio(a), luego ya lo(a) vemos divino(a) y hasta decimos:

“¡Ay, sus ojos!”, eso es lo mismo que tienes que hacer por ti, verte al espejo y decir: “¡Qué bonita o qué guapo estoy!”.

Enamórate de tu voz, de tus ojos, de tu pelo, así como lo haces de un hombre o mujer o de tus hijos, porque a veces pasa que te desvives más por que ellos vayan a la escuela o que tomen mil actividades y por ti no haces nada.

Cuando te dejas de lado y pones a los demás antes que a ti, es cuando no te amas.

Todos estos tips que les das a tus seguidores ¿los aplicas realmente en tu día a día?

Sí, todo el tiempo, yo dejé de fumar porque les decía a los demás: “Cuídate”, cuando yo fumaba, entonces me contradecía.

Por supuesto tengo mil errores, hay veces que pienso: “Relájate, respira profundo, no pasa nada” y en eso exploto

con mi marido, lo cual me gusta, de cierta forma, porque me ayuda a entender qué pasa, me pregunto: “¿Por qué exploté?, pues porque él hizo algo que no está mal, pero a mí me molesta.

¿Pero por qué me molesta?”. Así empiezo a cuestionarme; me encanta porque cada vez aprendo más. También doy tips para no gritarle ni pegarle a los hijos porque cuando ellos contestan mal, las mamás suelen reclamar: “¿Cómo me hablaste?”.

Cuando mi hija Mar responde de ese modo, le pregunto: “¿Qué tienes? Algo traes que estás enojada” y ya me comenta. Ahí me doy cuenta de que llegué a otro lugar sin haberle gritado.

Esta manera de pensar la has adquirido por tu experiencia, pero ¿no has tomado algún tipo de coaching o leído libros de autoayuda?

Bueno, como me la vivo en el coche, pobre de la gente que se sube conmigo (ríe) porque voy escuchando audiolibros.

Empecé porque tengo una hija adolescente y si tuviera bebés, tal vez mis publicaciones de Instagram estarían enfocadas en dar tips para ellos, pero como tengo una adolescente vivo otras cosas, entonces lo que hablo es también a partir de los hombres que veo que le ‘tiran la onda’ y de mi propio auto análisis. La verdad, antes era otra, no me quería en absoluto, era sumamente grosera, altanera, explosiva y un poco negativa, pero decidí cambiar.

¿Qué retos tuviste que enfrentar para ser la Bárbara que eres hoy en día?

Si yo te contara por todo lo que he pasado, nos quedaríamos hablando varios días (ríe). Me han sucedido muchas cosas que han hecho que cambie poco a poco, no fue que un día despertara y dijera: “Ah, soy otra”. Es ahí cuando le digo a la gente que muchas veces te tienen que suceder cosas malas para que valores las buenas. El problema es que cuando te pasan las malas, no valoras las buenas, sigues recordando las malas, te sigues quejando, no aprendes algo de eso y vuelves a caer en lo mismo. Conozco a mucha gente que es así, que se tropieza con una piedra y no solo sigue caminando, sino que se la lleva atrás. A pesar de las cosas que me ocurrieron, nunca quise darme por vencida.

Sin duda, eres un ejemplo de bienestar para los demás. ¿Qué responsabilidad conlleva serlo?

Te voy a decir la verdad: todos los tips que doy son naturales. Tengo una responsabilidad muy grande, pero yo no le digo a la gente que se inyecte, se opere, que tome un mezcal, no invento cosas. Lo único es sugerirles que coman sano, tomar mucha agua, que le bajen al alcohol, no consumir cosas fritas.

Todo lo que digo es lo que hago, además es supersano, no hago nada que digas: “¡Ay, Bárbara, te estás pasando!”. Así que sí tengo una responsabilidad y, al mismo tiempo, me siento tranquila porque lo que le digo a la gente también se lo hago saber a mi hija y yo para ella quiero absolutamente lo más natural, lo mejor. Obvio, todo lo pruebo antes de recomendarlo.

¿Qué les dirías a los que quieren empezar a hacer un cambio en su vida?

Lo que te hace ser diferente es la motivación y si no la tienes, será difícil porque es lo que hace que todos los días empieces el cambio. Por ejemplo, uno dice: “Como propósito de año nuevo voy a ir al gym” y este se llena en enero, pero en febrero está vacío porque la gente no tuvo motivación. Tienes que tener un incentivo, eso es lo que hago con mi hija y mis seguidores.

¿Quién es tu mayor motivación?

Yo, pero es bien difícil que eso pase, normalmente uno la busca en alguien

más. Una vez conocí a una nadadora que me dijo: “Yo soy mi propia

motivación”. Y sí, no hay nadie más.

Bárbara, ¿cuál es tu mayor inseguridad?

Mil cosas, ve, tengo las orejas bien grandes (ríe), antes me las tapaba, ahorita ya ando hasta trenzada (ríe). Como mis dientes de abajo están chuecos, me puse brackets, me molestaban y me los quité.

Tengo muchas estrías en las boobies y también en la panza de cuando estaba embarazada de mi hija y antes quería esconderlas, no quería que se me vieran.

Dejé de juzgarme cuando me di cuenta de que esta persona que soy lo seré toda mi vida, no puedo cambiarme, aunque

La aceptación llegó cuando reflexioné: “No voy a poder quitarme las estrías, ya intenté todo… Las amo, así soy”. Hay gente que me escribe y me pone: “Estoy muy decepcionada.

Tengo un mes haciendo dieta y no he visto resultados” y les respondo:

“A ver, tienes 20 años comiendo mal, ¿es en serio que en un mes ya estás decepcionada?”.

Decidiste ir más allá y ahora das clases cardiomotivacionales,

¿cómo surgió eso?

Eso es lo más satisfactorio que he hecho en mi vida y me pasó porque la gente me pedía entrenar con ellos para que los motivara en vivo. Otros querían que subiera más videos, pues me pasaba que estando en el gym no podía tomar muchos por falta de tiempo.

Un día mi marido estaba arreglándose y le comenté que quería dar clases para ejercitar a la gente, volteó a verme y me dijo: “Es chiste, ¿verdad? ¿Cómo? Si eres actriz”.

De ahí me surgió la idea de hacerlo una vez a la semana, rentar un lugar juntando a cinco niñas, donde ponemos música muy movida y yo entreno con ellas. Me acuerdo que mi esposo me comentó: “No te para la cabeza”, así empecé a investigar de un lugar mientras pensaba: “Necesito dar clases en vivo”.

¿Por qué son motivacionales?

Porque yo estoy con Reebok y un día vinieron a mi casa y les propuse hacer una clase, me dijeron que sí, que estaban de acuerdo con la idea, fue así como la armamos con 500 personas y los boletos se agotaron en un solo día.

Al final de la clase, se acabó la música y empecé a decirles cosas positivas a las personas, que agradecieran lo que cada palabra les llegaba, algunas personas empezaron a llorar y pensé: “¡Guau, qué vibra!”. Ahora andamos de gira por todos lados. Se llama motivacional porque al final de la clase les digo lo que me sale del corazón. ¿Crees que esto te esté abriendo otros caminos a nivel profesional, no solo en tu carrera de actuación?

Sí, amo actuar y nunca lo dejaré de hacer, pero ahorita ya tengo clases hasta marzo. Mi esposo es mi socio en esto y le digo que ya no me ponga más clases después de esa fecha porque no me dedico a eso, o sea, lo amo porque ayudo a la gente a empezar una vida más sana y a motivarse. En una ocasión una chava se puso a llorar y me dijo: “Gracias a ti como más sano y ahora me motivo” es como si me pagaran millones de pesos.

¿Cómo combinas esta disciplina que tienes con ir a trabajar, ser mamá, hacer ejercicio y las demás actividades que tienes?

Es complicado, pero me lo propongo.

Es muy difícil cuando eres mamá porque a veces los hijos piden pura porquería y cuando eres esposa también, pues mi marido nunca está a dieta (ríe). Obviamente hay días que sí te tienes que dar chance porque creo que parte de la felicidad es hacer lo que tú también quieres y considerar que la dieta en exceso trae una infelicidad muy grande. Es cuestión de comprometerte contigo misma.

¿Nos puedes platicar de tus nuevos proyectos?

Sí, ahorita está al aire Rosario Tijeras 3, después viene Rebelión en la oficina, una película de “Godínez” que está muy buena, y también se estrenará Mex Zombies, una peli que se grabó en Durango.

¿Con qué mensaje quisieras que se quedaran nuestros lectores?

Que al día tenemos 60 mil pensamientos y no podemos controlar todos, así que es necesario relajarnos y si vienen aquellos que son negativos, hay que saber que es 1 de los 60 mil, el cual sí se puede controlar, lo guardas y lo haces a un lado. Finalmente quiero decirles que todo lo que hagan, lo realicen siempre con amor.

POR ANDREA CARDONA / FOTOS SANTIAGO SOLLOA /STYLIST  MAYRA TALAVERA  

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