Brutal Inboga,  Healthy

Rebeca Jones


Soy Rebecca Jones. Soy actriz, madre, hija, hermana, pero sobre todo soy una mujer que hace 10 meses cambió su visión de la vida. En noviembre pasado fui diagnosticada con cáncer en un ovario, esa pequeña palabra que al escucharla a todos nos causa miedo o que simplemente relacionamos con muerte; sin embargo, decidí escucharla, asimilarla y enfrentar lo que con ella venía. No fue nada fácil, fue duro investigar y saber que entraría en una etapa donde todo sufriría un cambio. Con ella vino también una asimilación de decir: “Si me hubieran diagnosticado a tiempo, quizás no estaría pasando esto”, pero desafortunadamente el cáncer de ovario suele confundirse con problemas de colitis o inflamación en el estómago; no fue así, la realidad era otra. Si me preguntan si tuve miedo, mi respuesta es: ¡sí! Pero también tuve mucho valor, porque solo así se combate esta enfermedad, que día a día aqueja a más y más personas. Estoy segura que no se necesita un mes específico como octubre para recapacitar y estar en pie de lucha contra este enemigo llamado cáncer, esto es de todos los días y se enfrenta con el apoyo de los amigos, la familia y, sobre todo, con el amor propio que nos tengamos. Ocho quimioterapias recibí para estar libre de la enfermedad, una enfermedad en muchas ocasiones provocada por malos hábitos, por alimentos tóxicos, pero también por gente y acciones que vuelven tóxico a nuestro entorno. No es difícil cambiar nuestros hábitos, es cuestión de decidirnos. Nunca tengas miedo o sientas pena por decir no y alejarte de lo que realmente pueda causarte un daño. Actualmente somos miles de mujeres las que enfrentamos este padecimiento y aunque la gente te diga una y mil veces que debemos echarle ganas, créannos, lo hacemos segundo a segundo, el cáncer no es motivo para decir… “pobre”, es motivo para decir “eres guerrera y saldrás adelante”. Cuando te dicen el tratamiento que debes tomar, es un golpe de realidad, es un espejo en el cual no quisieras verte reflejada nunca. Pero así es: no avisa, no hay fecha agendada ni hay un manual, simplemente es ver día a día el cambio que produce, como la pérdida de tu cabello, tus cejas –que son la parte más importante de las facciones de tu rostro–, tus pestañas. Ahí es donde comienzas una lucha extra contra tu vanidad. Pero eso no es todo, viene la tercera lucha contra tus ganas de no comer, que en muchas ocasiones puede terminar en anorexia y empeorar todo. Yo aprendí de estas etapas que debes encontrar la paz y la estabilidad que tu cuerpo y alma necesitan para ganar la lucha contra la vanidad, contra la falta de apetito, porque al final todo se engloba en recuperar la salud y eso es igual a VIDA. Nunca desperdicies la vida, aprovéchala, gózala y aprende siempre de cada una de las adversidades que se ponen en el camino, no preguntes por qué, mejor investiga el para qué. Cáncer ya no es igual a muerte, cáncer es igual a vida, lucha día a día para ganar esa batalla… Rebecca Jones

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