Brutal Inboga,  Healthy

Pink Spirit

POR DR. DUDLEY GARCÍA

¡Todo sobre el cáncer de mama!

Acostúmbrate a autoexplorarte cada mes y así prevenir la muerte en las mujeres mexicanas. ¿Qué es, cómo puedes prevenirlo y detectarlo a tiempo? Los expertos hablan.

Con estos datos médicos sabrás lo básico sobre el tema del cáncer de mama, para que así emprendas acciones y evites desarrollar la enfermedad.

Todo el cuerpo está formado por componentes básicos denominados células.

Tu cuerpo las crea y las reemplaza por otras nuevas cuando mueren. Por lo general, el cuerpo genera células sanas y normales que cumplen la función para la cual se crearon. Esto incluye a las células de las mamas (esas áreas abultadas ubicadas en la parte delantera de tu tórax).

Pero cuando una célula toma una forma anormal y, en ciertos casos dañina, puede dividirse rápidamente sin morir y hacer muchísimas copias de sí misma. Cuando esto sucede, suele iniciarse el crecimiento y la formación de un tumor (la agrupación de células anormales del cuerpo que forman una masa o nódulo).

El cáncer de mama es un tipo de cáncer que se genera en las células de las mamas de una persona. Es posible que creas que solo las mujeres pueden desarrollar cáncer de mama, pero en realidad, como todos los seres humanos tienen tejido mamario, los hombres también pueden sufrir esta enfermedad (aunque es muy poco común).

Los tumores se pueden formar en cualquier lugar del cuerpo. Una persona tiene cáncer cuando las células anormales no paran de crecer y reproducirse, y hacen que el cuerpo se enferme. Es posible que una persona que padece cáncer de mama tenga células cancerosas solo en una parte de la mama y que estas puedan detectarse al tacto como un nódulo (bulto). O bien, el cáncer puede extenderse en la totalidad de una o ambas mamas. A veces, el cáncer de mama llega a otras partes del cuerpo, como los huesos.

Es posible que una mujer con cáncer de mama no sienta que tiene un problema, pero también es probable que haya detectado un nódulo no doloroso en su seno. El examen mensual que las mujeres hacen de sus senos suele ayudar a detectar nódulos u otros cambios que el médico debe examinar.

La mayor parte de los nódulos en los senos no son cancerosos, pero, para mayor seguridad, el médico debe revisarlos. Los nódulos no cancerosos pueden ser tejido cicatrizal, quistes (pequeñas bolsas o bultos llenos de líquido) o simplemente cambios normales en el seno asociados con una alteración hormonal o con el envejecimiento de la persona.

Es posible que cuando las niñas comienzan a transitar la pubertad y a desarrollar sus pechos noten un bulto debajo del pezón. Por lo general, esto es normal. Para estar segura de que no se trata de nada importante, pregúntale a tus padres o a tu médico sobre este cambio.

A veces, el médico descubre un nódulo en el pecho de una mujer durante un examen de rutina o también es posible que el paciente vaya al médico con preguntas sobre el nódulo que encontró. En otros casos, será la mamografía la que descubra el nódulo que la mujer no pudo detectar al palpar sus pechos. Una mamografía es un tipo especial de radiografía del pecho que les permite a los médicos ver qué está pasando en el interior de las mamas.

Cuando se encuentra un nódulo, el médico querrá analizarlo.

La mejor manera de hacerlo es mediante una biopsia. En ella, se extrae una pequeña cantidad de tejido mamario con una aguja o mediante una operación pequeña. Después, el tejido se analiza utilizando un microscopio para ver si hay células cancerosas.

La biopsia puede resultar benigna, lo cual significa que el nódulo no es canceroso. Si la biopsia muestra células cancerosas, el nódulo es maligno. En caso de que el nódulo del pecho contenga células cancerosas, la mujer tendrá que decidir, junto con su médico y su familia, cuál será el próximo paso que se debe seguir.

La mastografía es el estudio que revela anormalidades en el tejido mamario, aun cuando los tumores son tan pequeños que por medio de la autoexploración no se pueden detectar, y con ello ayudar en el diagnóstico preciso de la enfermedad.

Para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama, los servicios de salud deben hacer el examen clínico de las mamas (palpación mamaria) a las mujeres desde los 25 años de edad; esto, además de permitir la identificación de alguna anomalía, ayuda a determinar la edad de inicio de las mastografías, sobre todo en casos con antecedentes familiares.

La prueba de tamizaje (mastografía) se debe hacer cada dos años en mujeres de 40 a 69 años de edad con o sin signos o síntomas, para las que tienen antecedente personal de cáncer de mama. Como medida de seguimiento es recomendable hacerla cada año, incluyendo a las de 70 o más años.

A nivel mundial, el cáncer de mama es el más común entre las mujeres y representa 16% del total de los casos de cáncer para esta población.

Actualmente, en México el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres menores de 45 años, donde un 11% es representado por el grupo etario menor de 40 años.

 

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